domingo, 19 de febrero de 2012

Capítulo 21. El vals del tiempo


Ilustración de Carla Pereira 

«Bienvenidos al libro del tiempo. Este libro contiene los conocimientos que los guardianes hemos ido descubriendo y transmitiéndonos unos a otros. Mientras estéis leyendo o escribiendo en él, el anterior guardián del tiempo os protege. Si escribís una pregunta, yo, Melquíades, os responderé dentro de las limitaciones de mi saber».

—¡Te arrepentirás! —Vibró en el aire la voz de Carmen.
Los tres dieron un respingo, y al alzar sus cabezas vieron huir de la ventana dos sombras ya demasiado conocidas.
Paula posó de nuevo su mano, con la de Sebastián, sobre el libro. Su pensamiento escribió: «Melquíades, ahora no hay tiempo de preguntas y respuestas. ¡Los calvos están aquí!».

«Con este libro tenéis todo el tiempo del mundo. Recuerdo una cita de Joseph Mankiewicz: “La vida es un vals al borde de la nada”. Abrazaos al vals de la vida y en sus vaivenes descubriréis los abismos que os trasladarán a otros mundos».
Sebastián y Paula se miraron sin comprender. Víctor se rascó la cabeza desordenando aún más sus cabellos. Los calvos intentaban tirar abajo la puerta de la casa.
—¡Ahora nos viene con metáforas…! —rabió Víctor dando un puñetazo sobre la mesa.
—Dejémonos de metáforas, esto es un libro mágico, ¿no? —dijo Paula—. Sebastián, ¿sabes bailar?
—Si no te importa algún que otro pisotón…
—Víctor, por favor, tararea un vals.
—¿Un vals…? ¿Yo…?
Recordó cuando bailaba en el salón del casino junto a su esposa, aquella damita menuda y coqueta que siempre llevaría en el corazón, y, tímidamente, comenzó a silbar El Danubio azul.
—¡Quietos todos! —gritaron los calvos al irrumpir en el laboratorio con las pistolas apuntándolos.
Pero allí nadie se detuvo. Paula y Sebastián bailaban con el libro abierto abrazado entre sus cuerpos, siguiendo el ritmo balanceante y giratorio del vals. Víctor, a la vez que silbaba, daba vueltas alrededor de ellos dirigiendo con sus brazos el baile de una mujer invisible.
—¡He dicho quietos! —Y comenzaron a disparar.
Estallaron retortas, tubos y probetas, la melodía de El Danubio se aceleró, haciendo girar a las dos parejas sobre sí mismas como un torbellino. La explosión provocó una lluvia de fuegos artificiales y los tres se esfumaron envueltos en una columna de vapor azul, ante los atónitos ojos de los hombres calvos. La frase de Mankiewicz aterrizó a sus pies.

***

Carmen encendió la radio. Emitían El Danubio azul. Al escucharlo, una inexplicable tranquilidad la invadió por completo.

Texto de Puri Menaya

21 comentarios:

Laura dijo...

A ritmo de vals, Purificación nos hace girar sin marearnos, mientras Carla nos inmortaliza con sus pinceles.

Precioso este capítulo con esa fantástica dosis de imaginación que las dos autoras han impregnado sobre el papel. Mi más sincera enhorabuena.

Espero que os guste la reseña de mi blog y un fuerte abrazo.

Rubén dijo...

La imaginación de Puri nos saca a golpe de baile, fabuloso.
La ilustración es un lujazo, qué composición. Parece estar en equilibrio mientras las pistolas están a punto de disparar, una genialidad.
Mi enhorabuena doblemente a Puri: por el capítulo y por el proyecto.
Plas, Plas, Plas

Blanca Bk dijo...

Me encanta a dosis de hoy. Chapeau tanto a Puri como a Carla. :)

Sara Lew dijo...

¡Fantástico! Nunca mejor dicho :-) Me encanta. ¡Qué disfrute los domingos! Cuánta imaginación. Ese baile sale de la pantalla y nos contagia.
La ilustración maravillosa.

Enhorabuena a ambas artistas.

Besos.

Paloma Hidalgo dijo...

Hola compañera de mesa!!
Prometí ayer que me pasaría leer tu obra y aquí me tienes.
Un derroche imaginativo que se lee con gusto, y una ilustración verdaderamente estupenda.
Fue un placer conocerte.

Un abrazo

lola dijo...

Precioso y mágico el capítulo de hoy. Una ilustración estupenda. Mi enhorabuena para las dos:D

Aurora Ruá dijo...

Vaya, comenté antes y se ve que mi comentario se perdió por la blogosfera. Repetimos:

Puri: Sensacional, me encanta ese vals al compás de los silbidos, como clave para viajar en el tiempo.

Carla: Como siempre, inconfundible. Un dibujo genial. Fantásticos esos personajes entrelazados, bailando sobre las armas.

Enhorabuena!

Patricia Nasello dijo...

Muchas felicidades, Puri!!!! Extraordinario capítulo has narrado. Magia y ternura entrelazándose al ritmo de un vals.
Y "mi Carmen" ( la Carmen de todos cómo si no lo supiera, jajja) ahora tranquila.

Carla, no conocía tu trabajo, este desborda creatividad y es un placer.

Un cálido abrazo para ambas.

Jessie dijo...

Puri, qué buen capítulo: el funcionamiento del libro, la escapada, el omnipresente Melquíades... una gran escena.

Y Carla: pura energía y movimiento, buenísimo el recurso compositivo, como siempre un gran trabajo.

Patricia O. (Patokata) dijo...

Un texto y una ilustriación con toque fantástico y surrealista!!
Felicitaciones a ambas por la creatividad!!

Un abrazo!!

Puri dijo...

Gracias a todos por comentar y a Clara por esa baile en perfecto equilibrio sobre las pistolas que hace invulnerables a nuestros personajes.
Muchos besos y que Cienmanos continúe con el impulso de todos.

Kum* dijo...

Una imagen espectacular, Clara, ferpecta. No esperaba otra cosa después de husmear el otro día por tu página. Me fascinó tu trabajo.

Joder, Puri, qué pasada. Sólo a tí se te puede ocurrir poner a Victor a silvar un vals y a los protagonistas a bailar mientras los calvos se lían a tiros. Delirante, histriónico y, sin embargo, demencial. Me encanta.

Un capítulo poliédricamente redondo.

Besos payasos.

Pd: chinga con la palabra de verificación...

joseluis dijo...

Me siguen haciendo vibrar las palabras de Carmen... ¿Por qué...? No lo sé.

Me encanta en lo últimos dos capítulos que las cientificidades vayan siendo reemplazadas por humanidades. Ahora es este baile, un espectáculo visual, tanto en el texto como en la ilustración, que le ha dado un movimiento de ese vértigo dulzón que deja el buen juego en nuestras bocas.

Felicidades a ambas por tan excelente resultado bailador, giratorio y, por qué no decirlo, empistolado :-)

Mar Horno dijo...

Me ha encantado este vals. El amor, la música, la belleza son capaces de mover el mundo o parar el tiempo. Felicidades a ambas. La ilustación no se puede adaptar mejor al texto. Han quedado de premio. Un beso para las dos. Qué emocionante se está poniendo la cosa. Yo aquí, temblando, que llega mi turno y no sé si voy a estar a la altura.

Cybrghost dijo...

Volvemos a retorcer el argumento y mezclamos cada vez más Ciencia Ficción con magia. A ver por donde sale.

Gabriel Bevilaqua dijo...

¡Cuánta acción! Un capítulo que me ha gustado especialmente, y que no se puede dejar de leer hasta que la música (o el texto) acaba. Otro punto alto dentro de la micronovela.

Del dibujo, aparte de ser muy bueno, me encanta la idea de haber puesto a los personajes bailando sobre las pistolas.

¡Felicitaciones Puri y Carla!

Rocío Romero dijo...

Ay, Puri, qué tarde llego... y ¡me ha encantado!
Bueno, ya sabes que yo suelo romper una lanza en favor de la paz y la reflexión para que no nos volvamos locos con tanto sube y baja. Sin embargo, tu capítulo (mágico como tus libros, que justo estoy leyendo ;-)), tu capítulo llega en el momento que correspondía. Los calvos estaban apareciendo por todas partes y les tocaba actuar, el capítulo anterior ya fue reflexivo y este libro y la visita a Víctor habían quedado en suspenso... así que bravo por los valses silbados frente a los tiros :-)
La ilustración, enfatiza el equilibrio débil sobre el que bailan y bailamos. Cada capítulo me quedo más alucinada con las capacidades de los artistas gráficos. Qué suerte la nuestra :-)
Y besos

Juanfran dijo...

preciosa ilustración..

Anónimo dijo...

¡Me encantó el capítulo Puri! La ilustración, otro tanto. ¡Bravo!
Danik

Anónimo dijo...

Una gran ilustración, es una gran idea para sostener el relato. En este caso contenido y forma van acordes.No suelo comentar las ilustraciones del blog, pero en este caso haré una excepción. Me parece brillante la creatividad de la ilustradora,para conseguir este tipo de ilustraciones es necesario talento, creatividad y un trabajo duro.En esta sociedad sobreestimulada e sobreimpresionada es muy difiícil no dejar al espectador impasible.Esta es la prueba de que el arte no es arte hasta que llega al espíritu de los demás. Yo personalmente, tuve la suerte de visitar una colección de ilustraciones de esta autora, se titulaba "morsas y trompetas"

NiñoCactus dijo...

Mmmmm, menudo requetecapítulo. Lo he disfrutado un montón, con ese baile loco. Y la ilustración de Carla es espectacular.
Aplausos y flores por la interpretación