domingo, 25 de marzo de 2012

Capítulo 26. Efectos secundarios

Ilustración de Beatriz Méndez

—Debo meditar y realizar unas consultas —dijo Melquíades, y se hizo un silencio incómodo.
Entonces, súbitamente, Paula saltó en el espacio a través de la piel del tiempo. Se encontró a sí misma en un lugar incierto, en una nada de ningún color en la que llegó a vislumbrar una brújula desnortada, un reloj que hacía tactic y algo parecido a un gato con alas flotando sobre un fondo de sombreros. Luego, como si al espacio-tiempo le hubiera dado una tos, volvió a saltar y pudo verse naciendo, apenas durante un instante, como en una imagen de la memoria. No le dio tiempo a asustarse, ni siquiera a emocionarse. Después de un sonido hueco, una brisa difusa y un vértigo leve, sintió otro salto y apareció por fin en la Tierra, doscientos años después de la desaparición del último ser humano.
Se vio rodeada de una naturaleza soberbia, salvaje de nuevo, indómita, respirando un aire otra vez limpio, virgen, libre ya de nuestras miasmas. Durante una eternidad efímera se dejó abstraer escuchando por primera vez el verdadero sonido del mundo.
Luego, ya más tranquila, se animó a deambular un rato, mirándolo todo con curiosidad infantil, dejando que el susto se le saliera del cuerpo. Entonces supo dónde estaba. Abrió un poco los brazos y, con una sonrisa serena, dijo como para sí:
—¡Vaya!... no hemos sido nada. Es como si no hubiéramos… —Y justo en mitad de un instante, igual que había llegado, desapareció de allí dejando para siempre la frase sin terminar.
Volvió a ver su nacimiento, esta vez con más ternura, e hizo así con una mano saludando al gato con alas al pasar de vuelta por aquella calma infinita donde flotaban aún el reloj destiempado y la brújula sin norte. Lo siguiente que vio fue a Sebastián, Víctor y Melquíades, que la miraban como esperando algo.
—Paula…, ¿estás bien?
—¡He saltado espontáneamente! ¡Sin pócima, sin libro, sin… gaitas! —contestó Paula excitada, asustada y feliz al mismo tiempo.
—¿Qué? ¿Saltado? Pero si no te has movido de aquí.
—Sí, mi amor. He estado en un lugar… no sé, entre quién sabe y adiós. Y luego…
—Paula…
—¡La Tierra! ¡Era la Tierra después de nosotros!
—¡Paula, basta! Tú no…
—Espera. —Melquíades interrumpió a Sebastián tocando su brazo. Luego, con una sonrisa cómplice, llamó la atención de todos: en la mano de Paula, como de la nada, había surgido una flor.

Texto de Kum*

20 comentarios:

Kum* dijo...

Hola, majaras:

Para empezar me gustaría dar las gracias a todo el equipo de Cienmanos, a todastodos:

A Puri, que parió una tarde remota esta criatura incierta; a las administradoras, correctoras, supervisoras, subsecretarias, etc… que se están pegando un curro de no te menees y lo que les queda; y al resto de la familia de este loco proyecto (escritoras e ilustradoras) que están haciendo posible lo imposible… y también viceversa.

Trabajar con Beatriz ha sido una gozada. Gracias, hermosa, por tu entusiasmo, tu alegría, tu suspense final y tus monigotes. Ese gato me mató de la risa.

¿Puedo contarles algo?... Bien, escuchen: en realidad este no es el capítulo que pensaba publicar. El otro, el primero que escribí, se me pasó de las 400 palabras, claro, y me quedó muy payaso… claro (ya saben ustedes que soy incontinente y sin contenido). Así que, al final, le pagué a un negro para que me escribiera el que acaban de leer.

1.Si quiere usted leer el “Capítulo Payaso”, entre en:

http://haikumk.blogspot.com.es/2012/03/cienmanos-capitulo-payaso.html

2.Si no quiere leerlo, marque 1 y después almohadilla.

3.Si ni sí ni no… pinche aquí.

Y nada más, que me cierran el geriátrico.

Besos payasos a todastodos, de corazón (contento y lleno de alegría).

Elisa dijo...

Qué bonito, Kum. En esta ocasión se establece un divertido contraste entre el texto, que encubre con una prosa delicada y un aire de sencillez la parte fantástica, y el dibujo, que da un aire disparatado y fresco a la idea. Me gusta el contrapunto.

Patricia Nasello dijo...

Pero qué bien escribe el negro que has contratado, querido Kum*. Querrá hacerlo para una sudaca argentina? jajajajja
Incontenible Payaso, como dicen por tu tierra: este capítulo es una gazada!!!!!!!

Beatriz,siento que has captado a la perfección el espíritu del escritor y el capítulo. Tu ilustración se suma al texto de manera estupenda.

Kum*, Beatriz, mi enhorabuena por vuestro trabajo

Rubén dijo...

Kum, ¿cuánto cobra el "negro"?
Creo que ha sido el capítulo que más me ha gustado, es como un paréntesis.
La ilustración es encantadora.
Un fuerte abrazo

Rosa dijo...

Enhorabuena Kum y Beatriz a quedado un capítulo genial!!!
Me he transportado en el tiempo como Alicia por madriguera de conejo.

Besos desde el aire

Laura dijo...

Precioso capítulo Kum*, es un kit-kat del tiempo, es la hora que se borró de nuestra madrugada de domingo y que Paula aprovechó para transportarse.

Besos a tí, y a Beatriz.

Elysa dijo...

Un capítulo precioso, espero que tenga buen salario ese negro, Kum, se lo merece.

Beatriz, me encanta esta Paula con cara de disfrutar de este sueño o viaje tan loco.

Besitos

Nicolás Jarque dijo...

Kum*, buena continuación de la trama y con nuevas perspectivas para los siguientes escritores.

Excelente trabajo. Ya le decía yo al mundo, que no pensasen mal, que no ibas a cambiarlo todo del revés :)

La ilustración impresionante.

Un abrazo para los dos.

Aurora Ruá dijo...

Bueno, parece que mis comentarios se pierden... Éste es el tercer intento:
Me encantó el capítulo, Kum, sorprendente. (Pero me gustó más el otro, el largo, creo que es genial!)
La ilustración, divertida y original, le va como anillo al dedo.

Gabriel Bevilaqua dijo...

LA PRUEBA

Si un hombre atravesara el Paraíso en un Sueño, y le dieran una flor como prueba de que había estado ahí, y si al despertar encontrara esa flor en su mano. . . ¿entonces qué?

S. T. Coleridge


Y ahora que Paula puede “viajar” sin fórmula, ¿qué pasará? ¡Cuántas posibilidades! Bellamente disparatado, Kum. Excelente. (Me causó gracia el enlace del cómo se le ocurre y el “otro” capítulo también me gusto mucho).

La ilustración de Beatriz no es menos alucinante que el texto, me ha encantado (¿no tiene, Beatriz, página personal?).

Felicitaciones.

Anita Dinamita dijo...

Yo diría, señor payaso, que este capítulo más que un paréntesis es un asterisco, o la realidad desde dentro del sombrero.
Me encanta el capítulo y me encanta el capítulo payaso.
Beatriz, muy bien, una ilustración muy acertada, muy payasa, como se merecía el amigo Kum* y su capítulo asterisco.
Abrazos***

Kum* dijo...

Gracias a todastodos por el cariño y el buen rollo. Me alivia saber que no he sido despedido del proyecto después de mis payasadas.

Gabriel, ¡Qué bueno! No conocía el texto de S. T. Coleridge. No deja de sorprenderme mi capacidad de plagiar incluso libros que no conozco, jajajajaja...

Mucha suerte a Rufino y Segismundo, que vienen ahorita.

Y, bueno, ya que nos ponemos a crear ¡Hagamos felices a nuestras criaturas!

Besos payasos a todastodos.

Anónimo dijo...

Hola a todos! En primer lugar agradecer al equipo de cienmanos este proyecto que me parece una genialidad, gracias por vuestro esfuerzo y dedicación.

Kum, para mí si que ha sido un placer trabajar contigo, igualmente tu entusiasmo ha llenado de ideas mis lápices y la mágia de crear una imagén ha venido sola con tus palabras.


Gracias por todos vuestros comentarios, me ha encantado haber podido participar en este proyecto.
Un saludo payaso!
Beatriz Méndez

Alejandra Fernández dijo...

O_O wow Kum no tengo palabras, creo que nos has hecho viajar en el tiempo, ahora me siento Paula en una confusión excitante y hermosa a la vez.

Mi más enhorabuena a los dos creo que os habéis complementado perfectamente, me encanta el tono de la ilustración, tan fresco y espontáneo como el texto... chicos un capítulo genial

Patricia O. (Patokata) dijo...

Guauu, que capítulo más mágico y lleno de acción!!
Realmente me hicieron saltar a mí también, a través del texto y la ilustración!!

Felicidades a ambos artistas!!

besos

joseluis dijo...

Jeeee, excelente acto de magia, bien sacado de la chistera... La magia se sigue apoderando más y más de nuestras cienmanos... Veremos adelante todo el potencial con que cuentan nuestros protas...

Hay una región de la piel del tiempo que está bifurcada, rota... ¿podrá esta magia remediarlo? ¿Podrá contra las calvas?

Uffff, cuántas cosas y la tensión no hace más que aumentar.

La ilustración solo tiene un calificativo para mí: alucinógena... No sabes, Beatriz, la cantidad de cosas que he alucinado a partir de tu ilustración.

He quedado encantado con vuestro trabajo.

¡¡Felicidades!!

:-)

Ximens dijo...

jeje, la lectura del primer párrafo me hace pensar que el método de viajar se ha estropeado de tanto usarlo. Los siguiente párrafos, como un tobogán que sube y baja me confirma que Paula es una efímera, ya en su primer capitulo nos mostró su gusto por los instantes. El final, surrealista, aporta algo muy interesante: una flor. Estupendo, pues ahora se podrá deshojar. Este Kum (con asterisco que no lleva a ningún sitio, jeje) se lo ha pasado pipa escribiendo. Para mí que es como cuando remueves las piezas del ajedrez y anuncia el inicio de la última partida o jugada. Para atar (junto con el de Buñuel y su película). Todo esto dicho con cariño ¿eh Kum?
El dibujo de Beatriz lo clava, con esos ojos vacíos.

Mar Horno dijo...

Llego tarde, como el conejo de Alicia, pero así puedo ver la cosa con más perspectiva. Es un capítulo mágico, divertido, original, sorpresivo y muy poético. Como han repetido varias veces, como sacado de un sombrero de mago. Ese mundo sin nosotros es maravilloso, me quedo con esa frase de "escuchar el verdadero sonido del mundo" sin nuestros pequeños afanes y desastres. Es muy tuyo y la ilustración te ha calado bien calado. Enhorabuena a Beatriz. Y ese final con el detalle de la flor, dulce, dulce como la melaza. Un abrazo payaso, plagiándote.

Torcuato dijo...

Este es mi Kum.

Muuuuuuuuaaaaaaaaaaaaaaac.

NiñoCactus dijo...

¿Cómo hizo lo de la foto?

¿Me ilustraría un cuento loco?

¿Cómo hace la magia? Brotó una flor de mi pantalla, como de la nada. Ahora anda deshojándose: existo, no existo, existo, no existo, existo...

La ilustración de Beatriz explotó. No había otra forma.

Me acerco al final...

"Deberíamos llevar sombrero. Nunca se sabe cuándo aparecerá una persona ante la que debamos quitárnoslo".

Les desabrazo a todos

(Kum*, usted hizo que hasta la palabra clave antirobots tuviese sentido hoy, gracias)