domingo, 15 de abril de 2012

Capítulo 29. La grieta

Ilustración de Javier Rubio

Y el tiempo cobró vida de nuevo.
Cuando Víctor Tim atisbó, hacía ya una eternidad, la posibilidad de viajar entre diferentes épocas, una pequeña grieta se había abierto en la hasta entonces intacta piel del tiempo. Una grieta que creció incontroladamente, primero con los viajes de Bruno y posteriormente con los de Paula, y que se alimentaba de los sueños de miles de locos y visionarios, como Salvador Dalí y Luis Buñuel, que habían logrado vislumbrar sus entrañas. A esas alturas, la grieta ya había desgarrado la piel del tiempo, hiriéndola de muerte.
A través de la grieta, Paula y los demás pudieron ver —o más bien intuir— a un grupo de seres que se afanaban en sus tareas.
—¿Qué hacen? —se extrañó Sebastián.
—Están... ¿escribiendo y dibujando? —dudó Víctor.
—Pero... ¿quiénes son? —preguntó Paula ensimismada.
—Ni siquiera yo sé mucho de ellos —respondió Melquíades—. Se llaman las Cien Manos. Relatan y dan forma al pasado, presente y futuro. Todo a la vez.
—¿Y nosotros no podemos hacer nada por cambiarlo? —inquirieron Paula y Sebastián casi al unísono.
—Al contrario —contestó Melquíades—. Lo estáis alterando a cada momento.
Paula gritó a las Cien Manos, instándoles a que dejaran de escribir y dibujar.
—No pueden —le dijo Melquíades sujetándola—. Es lo que tienen que hacer. Y están más inquietas que nunca.
Las Cien Manos se detuvieron entonces y observaron momentáneamente a sus convidados de piedra. Un sonido como de un largo y profundo trueno pareció surgir de lo más hondo de la grieta. Y las Cien Manos reanudaron su ardua tarea.

***

Los hombres calvos se taparon los oídos, ensordecidos por el trueno, y se encogieron de dolor. A su lado, el viejo permanecía inmóvil y absorto, con la mirada aparentemente perdida. En realidad, él también podía ver la grieta y a las Cien Manos. A través de la grieta observaba a Paula.

***

Paula miró atentamente en dirección a la grieta. Allí vio pasado, presente y futuro. Allí vio cómo Bruno moría a manos de los hombres calvos, y su huida desde entonces. A través de la grieta observó a aquel viejo que sujetaba el libro de los guardianes, flanqueado por los dos horribles y agonizantes hombres calvos, y supo que había llegado el momento de dejar de huir y pasar de presa a cazadora.

Texto de Igor Rodtem

15 comentarios:

Laura dijo...

¡Fantástico!,¡de verdad!. Este homenaje a Cien Manos, me ha parecido una gran idea que llevada a buen puerto se ha convertido en un buque de 100 remeros, verdaderos protagonistas del evento, que cruza los mares del tiempo a velocidad de vértigo.

La ilustración de Javier, elaborada y muy trabajada, es perfecta para esta ocasión.

Felicidades a los dos por vuestro excelente trabajo.

Mar Horno dijo...

Bueno, bueno, bueno, los propios escritores e ilustradores formando parte de la micronovela. A Eso se llama rizar el rizo. Enhorabuena Igor, me ha encantado el capítulo y esa Paula cazadora, dispuesta a acabar de una vez por todas con el misterioso viejo. Felicidades también a Javier por su estupendo dibujo, con esas cienmanos escribiendo y dibujando sin parar. Un abrazo para todos.

Sara Lew dijo...

No sé que me gusta más, si el texto o la ilustración, si la ilustración o el texto...

Fantástico trabajo el de ambos. Qué bien, qué bien.
Siento como si Paula y Víctor, Melquiades y el Profesor nos estuvieran observando ahora. A ver si le echamos una mano a Paula y hacemos más ruido para alejar a los calvos :-)

Abrazos para todos.

Rubén dijo...

Me encanta la ilustración, parece tener movimiento como en un hormiguero.
El giro de la trama ya se le veía venir. En el capítulo de Kum vi a esas cienmanos rondar las vidas de los protagonistas. Por fin vamos atando cabos. Muy visual.
Un abrazo

Rosa dijo...

Fantástico!!! Igor has encarrilado la trama cerrando ventanas para que los que seguimos le dejemos a Anita una buena traca final...Esto es una bomba!!!
La ilustración de Javier cuenta perfectamente el capítulo de hoy.

Enhorabuena a ambos y besos desde el aire

Su dijo...

Qué bueno... me ha encantado esa implicación de las Cien Manos que no paran de dibujar y de escribir.

La ilustración genial también.

Abrazos

Patricia Nasello dijo...

Igor, Javier, la suma de vuestros trabajos ha compuesto un capítulo inolvidable

Bravo!!!!!!!

Abrazos

Danik Lammá dijo...

Excelente, magnífico trabajo. Salen chispas del texto y la imagen no pudo ser menos, claro. Magistral compañeros.

Elysa dijo...

Me encanta esa ilustración, muy expresiva. Y el texto me parece genial, mostrando a los creadores dentro de la micronovela. Muy buena la apuesta, Igor.

Felicidades a los dos

Besitos

Igor Rodtem dijo...

Gracias a todos por los comentarios. Ha sido un placer y un orgullo participar en esta locura... La ilustración de Javier me encanta (sobre todo esos calvos...).

joseluis dijo...

¿Y ahora que vamos a hacer nosotros aquí en la historia? Dada nuestra aparición en la historia como seres omnipresentes, ¿podremos acabar con los antagonistas de un plumazo y los protagonistas nos darán las gracias? ¿Paula me agradecerá que le haya salvado la vida?

No sé, no sé..., la maestría de un escritor, se dice en muchos sitios, es que no notemos su presencia en el escrito.

Pero bueno...

La ilustración tiene ese sabor elementarl del comic que me hace cómplice de las emociones que deja traslucir. Felicidades, Javier, por esta ilustración tan potente en su sencillez :-)

Kum* dijo...

¿¿CÓMO??... ¿¿Un comentario que no es "¡me gusta!", "¡¡enhorabuena!!", "¡Precioso!", "Excelente" o "me encanta"???...

¡¡Que llamen a seguridad ahora mismo!!

Este tipo queda bloqueado para los mensajes y expulsado del proyecto Ipso-facto.

Besos payasos.

JR dijo...

Gracias por vuestros comentarios. He disfrutado mucho tratando de reflejar en mi ilustración todo el contenido del explosivo texto de Igor, en el que ha puesto en escena a 100 + 7 personajes (Al pobre Sebastián lo he tenido que dejar fuera, porque me faltaba espacio...)

Patricia O. (Patokata) dijo...

Me disculpo por llegar tan tarde a este capítulo que me dejó FASCINADA!!!!
Que gran homenaje a cienmanos, que increible ver la realidad y la fantasía plasmada allí, en forma conjunta!!!
Mis felicitaciones por el genial texto, al igual que la ilustración.

Un abrazo

Gabriel Bevilaqua dijo...

Un capítulo que da una vuelta de tuerca inesperada. La idea de las Cien Manos me ha parecido fantástica.

Y qué decir de la ilustración, es excelente. Capta al dedillo lo narrado.

Enhorabuena para ambos.