domingo, 11 de marzo de 2012

Capítulo 24. La dama

Ilustración de Paloma Corral

Paula no estaba dispuesta a dejar marchar a la única persona que parecía tener respuestas. Si alguien podía ayudarlos a salvar a Bruno, ese tenía que ser Melquíades. Apoyó el libro sobre una caja y detuvo al mago antes de que saliera por la puerta del almacén.
—¿Que tu turno ha acabado? De eso nada. Aún tienes que ayudarnos con Bruno.
«Todo tiene una razón de ser, y su incomprensión solo revela nuestra ignorancia». —El mago buscó con la mirada la complicidad de Víctor—. Es la regla número dos.
—¡A la mierda las reglas! —saltó Sebastián—. ¡Te he visto parar el tiempo! ¿Qué hace que esto sea diferente?
Melquíades no respondió de inmediato. Se llevó una mano a la barbilla mientras se cuestionaba si no habría llegado el momento de compartir con ellos toda la verdad.
—¿Sabéis jugar al ajedrez? —Hizo una breve pausa, tan retórica como su pregunta—. Cuando dos buenos jugadores se enfrentan, no siempre es necesario jugar la partida hasta el final. Se puede vislumbrar el jaque mate varios movimientos antes de que este, inevitablemente, ocurra. Lo normal es que el jugador que se sabe vencido se rinda en ese momento.
—¿Y se puede saber qué tiene que ver eso con nosotros? —le interrogó Víctor.
—Nada ocurre por accidente. Si consultáis el libro, lo entenderéis. Cada uno de nosotros desempeñamos un papel fundamental en el plan. El adversario no está dispuesto a rendirse, a pesar de que la partida está ganada casi desde el principio. Quiere disponer del lapso temporal que le otorga cada movimiento y prolongarlo eternamente. Sabe que es la única opción que le queda, mientras espera que…
—… Cometamos un error —le interrumpió Paula al percatarse de que el libro del tiempo había desaparecido.

***

—¡Mira a quién hemos encontrado! Así que tú eres Emilio, ¿eh? —El niño apartó la cara para evitar respirar el fétido aliento de aquellos dos hombres que se inclinaron sobre él. Cedió al impulso de aferrar con fuerza el botín que llevaba bajo la camiseta.
—¿Qué escondes ahí, pequeño granuja?

***

La afición por los anagramas, que Carmen cultivó desde niña, cobró un sentido especial cuando logró desvelar la información oculta en aquellos papeles manuscritos del portafolio. Su verdadero cometido no era vivir como una resignada ama de casa.
El eco del susurro todavía flotaba en su mente: «El peón acaba de coronarse».

Texto de Pedro Alonso

23 comentarios:

Laura dijo...

Una pena que hoy nos falte la ilustración de Paulapé, porque el capítulo de Pedro ofrece un juego interminable de posibilidades para la creación de una imágen.

Felicidades Pedro por que aportación, y creo que has elevado un puntito más el misterio que subyace en la historia.

Amplio mi comentario en la reseña de domigo en mi blog.
Un abrazo.

Rosa dijo...

Una vuelta más de tuerca a la historia, fantástico!!!
Se está poniendo muy difícil desentramar tanto misterio...
Enhorabuena Pedro y es una pena que falte la ilustración. Espero poder verla pronto...

Besos desde el aire

Puri dijo...

Enhorabuena a Pedro por el capítulo, con su alusión al juego de ajedrez, nos da otra dimensión de la historia, la de un juego que se puede ver ganado pero que un despiste puede echar a perder.
No suelo comentar en Cienmanos, pero hoy siento que falte la ilustración y quería decirle a Pedro y a todos que si llega durante el día de hoy la pondremos y si no, pasaremos al "plan B" y en el curso de la semana lo solucionaremos.

Rubén dijo...

Creo que este capítulo encaja a la perfección en la trama, está muy bien narrado y nos explica mucha trama.
Me encantó que volvieras con Emilio y terminaras ese nudo.
También me pareció genial la metáfora del ajedrez y el peón coronado, soberbio.

Kum* dijo...

Un capítulo sabio, sereno... profundo. Qué se podía esperar de Pedro :)

Muy bien traído lo del ajedrez, si señora.

La ilustración... un poco pequeña.

Besos payasos con jaque pastor.

Cybrghost dijo...

Empieza a dolerme la cabeza de tantos giros. Estoy no es para "lerdis" como yo :-).

Patricia Nasello dijo...

Pues este capítulo magnífico, tan visual, se ilustra a sí mismo.
Enhorabuena por esta aportación, Pedro. Bravo!!!

Mar Horno dijo...

Estupendo capítulo, Pedro, ese tiempo, atrás, adelante, como las miles de posibilidades de una partida de ajedrez. Pienso como Patricia, en nuestra imaginación, se ilustra maravillosamente. Yo creo que Bruno aparecerá en cualquier momento. Un abrazo.

Anónimo dijo...

Me ha gustado mucho el empezar a ver la historia desde una mayor perpectiva y el que uno de los personajes menores, de repente, sea quien pueda mover la balanza de un lado a otro . Que pena no tener mas espacio para cercar mas la historia. Un abrazo desde Oxford

Pedro Alonso dijo...

Bueno, al fin veo mi capítulo publicado. Tenía (y tengo) curiosidad por saber qué ilustración pondrá imagen a mis palabras. De momento me quedo con la incógnita mientras comparto con Melquíades la certeza de que "todo tiene una razón de ser".

He aprovechado mi turno para situar a los personajes dentro de una trama mayor, una especie de partida que se desarrolla en un tablero espacio-temporal. Los personajes son piezas que ven poco más allá de la casilla en la que se encuentran. Algo parece guiar sus movimientos a base de accidentes y casualidades que no son tales. Todo parece obedecer a un plan del que nadie tiene conocimiento salvo, quizás, el mago. Sabemos, gracias a Rubén, que el diablo está moviendo a sus peones, pero ¿quién mueve las piezas del otro bando?

Quiero agradecer a Puri la genial ocurrencia de poner este proyecto en marcha, al resto de administradores del blog la dedicación y esfuerzo para que todo funcione y a Laura su cuidada y puntual crónica que ha dedicado a "La dama". A todos los demás os agradezco vuestros generosos comentarios.

Y por último a Paulapé le agradezco esta jornada de gloria en solitario que me ha brindado. Mi ego no cabe en sí de gozo. Ahora en serio, espero que sea cual sea la causa del retraso, todo tenga un final feliz.

Besos enrocados (no confundir con besos de rosca).

Kum* dijo...

¿Qué os decía?... sabio y profundo,jajajajajajajja....

Eres la bomba, Pedro.

Sara Lew dijo...

Muy buen texto, Pedro. Me gusta esa metáfora del ajedrez. Y la frase final corona a Carmen como un personaje fundamental en la trama.
Saludos.

Patricia O. (Patokata) dijo...

Increible capítulo que como ya dijeron se ilustra por sí solo pero igual ansio ver tus palabras dibujadas!!
Felicidades Pedro!!

besos

Aurora Ruá dijo...

Gran capítulo, Pedro. Felicidades!

Torcuato dijo...

¿Será por ilustradores? Uno, una el/la que sea. Que mande una ilustración yaaaaaaaaaaaaaaaa. Que Pedro se lo merece.

Muy bueno, Pedro.

chourc iceressf

Gabriel Bevilaqua dijo...

Un capítulo muy bien escrito y perfilado, felicitaciones. Espero que pronto tenga “imagen”.

Saludos cordiales.

Laura dijo...

Gracias a Paloma Corral por no dejar este capítulo sin "vida".

Un besote.

Patricia Nasello dijo...

Precioso, mágico dibujo, Paloma!!!

Sara Lew dijo...

¡Fantástica la ilustración! Enhorabuena.

Aurora Ruá dijo...

Muy bonita, Paloma. Me gusta.

Ximens dijo...

La entrega de hoy avanza en dos tiempos. La primera escena es enigmática y lo esencial que me aporta de que esto es un combate y la desaparición del libro. La segunda esos calvos que encuentran a Emilio (le convertirán en malvado). Y luego veos a Carmen, viuda que se convierte en reina de la partida ¿blancas o negras? Otro aplauso para Pedro por dar una oportunidad a los calvos y otra a Carmen.
El dibujo de paloma no llego a entenderle del todo, problema mío, seguro, pero es como el camino amarillo de Alicia.

MariCari♥♥♥♥♥ dijo...

Estoy muy atrasada en la lectura, tendré que esprintar!!! Bss

NiñoCactus dijo...

Un buen movimiento, calculado y preciso. Las figuras en el tablero van tomando su posición... Se adivina un fin de partida interesante... ¿Por dónde saldrá? Ni idea...
Al principio me pareció ver a Gandalf en el dibujo... Parecen la compañía del anillo, jeje.
Bien por los dos.
Abrazos y juegos