domingo, 6 de mayo de 2012

Capítulo 32. Titulares

Ilustración de Leticia Martínez

La vida a veces es como una avalancha de tierra deslizándose furiosa por la ladera de la montaña: te arrastra y no tienes donde asirte.
Carmen se perdía en pensamientos extraños cuando llegaron a la comisaría. Torres se bajó del coche y le abrió la puerta.
—Sígame —le dijo.
Carmen lo siguió hasta la entrada. Después recorrieron un largo pasillo hasta la lúgubre oficina pintada de un verde desvaído y sucio.
—Siéntese y espere.
Cerró la puerta tras de sí y desapareció. Desde el despacho contiguo, Torres cogió el teléfono y marcó.
—¿Hank? Sí, la tengo aquí; sí, en comisaría, en mi despacho. De acuerdo, te espero.
Carmen paseaba sus ojos de las manchas de la pared a los ajados retratos de asesinos y ladrones, avisos… No había en el despacho ni el menor rastro de vida familiar del detective. «Solo vive para su trabajo», pensó.
Un siseo llamó su atención. Al volverse, vio que un humo violeta envolvía la figura de Melquíades. Aunque joven, no le costó reconocerlo, pero la sorpresa casi le hizo gritar.
—¡Hola, Carmen! Por favor, no grites, vengo a buscarte. Paula nos espera.
A Carmen dos lágrimas le corrieron por las mejillas y de un salto se abrazó a Melquíades. Ya tendría tiempo de preguntas, ahora solo quería salir de allí y abrazar a su madre. Y tal como había llegado Melquíades, se desvanecieron en el continuo espacio-tiempo.
Torres abrió la puerta y casi cayó al suelo por la sorpresa.
—¡Cabo! —gritó—. ¿Dónde está?
—¿A quién se refiere?
—¿A quién va a ser? A la mujer que estaba en mi despacho.
—¿No está? Pues no la he visto salir, señor.
—No es posible, no ha podido desvanecerse.
En ese preciso momento, Hank traspasa la puerta de la comisaría y se encuentra entre gritos y carreras. Una triunfal sonrisa se le dibuja al darse cuenta de la situación. Mira a Torres, que ha perdido el color de la cara, y sin mediar palabra se va por donde ha venido. Cruza la calle Felipe II y entra en Valtierra, la cafetería de la esquina. Pide un Rivera del Duero y un pincho de tortilla, se sienta y teclea en su portátil: 
«Una mujer se esfuma literalmente de la comisaría».
Da un trago largo a la copa de vino y comienza a narrar su crónica.


Texto de Rosa Martínez

23 comentarios:

Anónimo dijo...

Ribera del Duero

Laura dijo...

Felicidades a Rosa :) , y a Leticia, por este capítulo en el que de nuevo, recuperamos a Carmen, Torres y Hank.

El ansiado encuentro madre-hija está a punto de producirse, y Rosa ha sabido elegir este domingo 6 de mayo, el día de la madre, para hacerlo posible.

FELICIDADES a todas las MADRES
desde mis palabras.

Elisa dijo...

Anda, Rosa, no me había dado cuenta de la coincidencia :-). Felicidades dobles, por madre y por autora del capítulo. La tensión narrativa sube por momentos.

Me encanta la ilustración de Leticia, la veo muy en la línea de otra que me encantó, la de Emilio niño.

Rubén dijo...

Ya decía yo que Carmen no podía acabar entre rejas. Fantástico capítulo y la ilustración tiene ese toque de antiguo tatuaje marinero que me encanta. Describe perfectamente la situación. Un abrazo de chocolate con churros a todas las madres y... padres... e hijos también.

Sara Lew dijo...

Muy bueno el capítulo. Por fin retomamos la historia de Carmen y otros cabos sueltos. Y ahora, el encuentro de toda la familia al completo promete...
Felicidades Rosa por este texto tan bien escrito, y por el día de la madre.

La ilustración es preciosa, esa carita de Carmen es una dulzura. Enhorabuena.

Abrazos.

Mar Horno dijo...

¡Ay Carmen, mi Carmen, que se ha escapado y por fin se va a reunir con su madre! Bonito homenaje a las madres Rosa. Muy buen sabor de boca para este domingo, tu capítulo es un trocito de tarta endulzado con el azúcar de esa maravillosa ilustración. Un abrazo para todos.

Patricia Nasello dijo...

Rosa, tu aporte a Cienmanos me parece extraordinario. Tiene acción y ternura. La ilustración de Leticia es perfecta para tu narración.
Muy feliz día de la Madre ( y felicidades también para Carmen, que bien se las merece jajajaa)

Un beso enorme

Luisa Hurtado González dijo...

El dibujo es genial pero, algo pasa conmigo, porque todos los domingos he pensado lo mismo de todos los dibujos.
En cuanto al capítulo escrito por Rosa... me encanta que Carmen se escape, me encanta los saltos en el tiempo que salvan a personas tan majas,...
Bien, bien.
Un beso, Luisa

Anónimo dijo...

Me gustó mucho, de hecho esperaba algún rescate mágico y me siento satisfecha como lectora que haya sucedido. Lo que no quita que pueda venir algún desenlace fatal que también me gustan jeje
La imagen es buenísima.
Buen trabajo. Felicitaciones Rosa y Leticia :)

Danik L.

Cabopá dijo...

Es un capítulo trazado con mucha maeatría, el las descripciones, en los diálogos. Te felicito Rosa...

Eres una escribidora muy buena.

Besicos

Nicolás Jarque dijo...

Rosa, ¡Impresionante! Es un capítulo muy bien hilvanado, que teje con certeras puntadas un vestido de seda fina. Me ha gustado el protagonismo, nuevamente de Torres y de Hank, y que Carmen haya podido escapar de la situación tan delicada en la que estaba atrapada.

Me encantó. La ilustración es magnifica, también.

Besoss para las dos.

¡Felici

Rocío Romero dijo...

¡Felicidades!
Disculpadme los autores anteriores, algunos sabréis que estoy de "descanso autoimpuesto", pero hoy -descansando del descanso ;-)- me he encontrado con este capítulo con sabor a magia y a reencuentro. También me ha encantado la ilustración con ese ligero aire retro con el que yo decoraría mi casa entera.
Precioso chicas, abrazos a todos

Elysa dijo...

Precioso capítulo Rosa. Me encanta ver como consigues sacar a Carmen del apuro. esa escena con Melquiades muy lograda.

Leticia una ilustración preciosa.

Besitos para ambas.

Alicia dijo...

Me ha encantado. Felicidades Rosa!!!!

Ginza dijo...

Precioso
Felicidades Rosa!!!

Besos!

Laura Uve dijo...

Quien pudiera esfumarse de esa manera de los lugares que nos disgustan.

Felicidades a ambas.

Un abrazo!!

Gabriel Bevilaqua dijo...

El texto de Rosa arranca con una frase que sirve de notable introducción. Luego la narración fluye dinámica y fluida.

La ilustración de Leticia me ha gustado mucho.

Felicitaciones para ambas.

Aurora Ruá dijo...

Excelente trabajo, chicas. Felicidades!

Kum* dijo...

BIEN!!!... por fin Carmen se bajó del coche, jajajajajaja....

Y los buenos van empezando a solucionar los asuntos pendientes. Así me gusta.

Una ilustración muy linda, muy... Vintage??

Besos payasos a las dos, Rosa y Leticia. Buen trabajo, chicas.

Rosa dijo...

Gracias a todos por vuestras palabras, sois increíbles.
Ha sido emocionante escribir este capítulo y releer toda la novela para hacerlo. Cuando lo escribí no fui consciente de que se publicaría el día de la madre, pero me alegra la coincidencia...
A Leticia darle las gracias también por su genial ilustración. Me encanta y mil gracias a todos los que cuidáis el detalle y que todo quede perfecto,

Millones de besos desde el aire

joseluis dijo...

Me ha gustado mucho el giro que da la historia, encauzándose hacia los desenlaces de los nudos, grandiosos nudos, que se han ido formando a lo largo de la historia.

La narración de este capítulo fluye con mucha naturaleza, colocándonos en cada una de las situaciones, incluso ante el teclado con que se escribe.

La ilustración forma parte de la misma cara, una cinta que no tiene dos caras sino solo una, pero que a nuestros ojos se muestra oculta, a pesar de que basta caminar un poco, como las hormigas lo indican, para llegar a las realidades que no vemos.

Me han emocionado mucho, tanto la narrativa como la ilustración con la acompaña.

Felcidades, Rosa y Leticia :-)

Patricia O. (Patokata) dijo...

Genial, genial ambas. Cada vez se van poniendo más claras las cosas, me encantó!!!
Felicitaciones a las dos creativas!!

Un abrazo!!

αṉģÿÿ dijo...

Hola! tengo nuevo blog,te invito q visitas.
Buen fin de semana..abrazosa y mordiskos.
http://checktheseblueskiesout.blogspot.com